El respeto y tolerancia son las claves. Ánimo. | Fabuestereo 88.1

El respeto y tolerancia son las claves. Ánimo.

El respeto y tolerancia son las claves.  Ánimo.

La gente anda histérica. Es que a la gente nada le gusta. Lo que pasa es que la gente es abusiva, prepotente y maleducada. Definitivamente el problema de este país es la gente. ¿Ha escuchado decir a alguien esto en más de alguna ocasión? Incluso, con toda sinceridad, ¿no ha sido usted quien lo ha dicho aunque sea una vez? ¿No le parece extraño (sarcasmo) que todos los demás sean los histéricos, abusivos, inconformes, prepotentes y maleducados? Suele ocurrir muchas veces que de forma subconsciente pensamos que nosotros somos los únicos educados, comprensivos, humildes, prudentes y relajados entre toda la horda de salvajes que pululan en la ciudad.
En nuestros días, en los que el hacinamiento urbano es común en las grandes ciudades, las personas nos vemos asediadas por una serie de temores que nos llevan al límite del autocontrol. Recientemente ocurrió una tragedia espantosa en la que perdió la vida una jovencita. Se ha escrito, dicho y analizado mucho al respecto, sin embargo, la tragedia es un hecho lamentable que quedará grabado en nuestra memoria.
Ahora bien, quiero reflexionar junto a usted sobre lo que en la actualidad los sociólogos, psicólogos y antropólogos denominan agresividad colectiva, la cual se entiende como el estado alterado en la consciencia colectiva que lleva a los individuos a experimentar diariamente incertidumbre, ansiedad y temor. Es muy importante señalar que no es un fenómeno exclusivo de Guatemala. Esto ocurre a escala mundial y principalmente en las grandes ciudades. Es producto natural de la sobrepoblación.
Ahora bien, ¿cómo contrarrestarlo? No existe una fórmula secreta que nos “cure” de esta enfermedad social. De hecho, ni siquiera tiene que ver con la creencia religiosa, la etnia, el poder adquisitivo, sexo, edad o actividad profesional. Esta enfermedad psicosocial nos afecta a todos los que vivimos en ciudades muy pobladas. Sin embargo, hay maneras de aminorar su impacto en nosotros. Platicando con algunos expertos, me decían que ayuda mucho estar conscientes que con preocuparse, irritarse o desesperarse no se resuelven los problemas. Que es muy importante no perder el control de nuestras emociones. Se debe hacer el esfuerzo por estar conscientes a cada instante. Cualquier ser humano puede molestarse o enojarse, cuando su agenda diaria es interrumpida por factores externos. Eso forma parte de nuestra propia naturaleza. Pero entre eso y cometer un acto agresivo que destruya la vida propia, la de otros y la de las familias involucradas, existe una gran diferencia. Tome consciencia que nada, absolutamente nada, vale la pena como para atentar contra lo más preciado que existe: La vida. Los padres, educadores y adultos en general, tenemos una gran responsabilidad en la formación de nuestros hijos, alumnos y jóvenes.
Trate de tomarse las actividades diarias con responsabilidad, pero de forma relajada. Solamente cuando sea una situación de vida o muerte no se tome tan a pecho las cosas. Al menos, así lo veo yo. Empiece por usted mismo y verá como poco a poco irá modificando su entorno. Relájese y, por supuesto, no espere que los demás cambien por arte de magia. Si usted quiere puede. El respeto y tolerancia son las claves. Ánimo.

El respeto y tolerancia son las claves.  Ánimo.
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