“Puchica Nelson, tenía razón. Lo hice”. | Fabuestereo 88.1

“Puchica Nelson, tenía razón. Lo hice”.

“Puchica Nelson, tenía razón. Lo hice”.

He escuchado a muchos quejarse diciendo que la vida es injusta, que nacieron con “mala estrella” o que están “salados”. Pero para nadie es un secreto que muchas veces somos nosotros mismos los que nos dejamos llevar por lo que los demás dicen y al final de cuentas es así como nos vemos influenciados negativamente. Creemos que no tenemos suerte o que de plano no nacimos para trascender. Siempre he sostenido que lo que se piensa sobre uno mismo se proyecta y finalmente se manifiesta en la propia existencia. Es cierto que la vida a veces nos presenta su peor cara. Son temporadas en las que nada nos sale bien y todo va cuesta arriba. Sin embargo, he conocido gente que no teniendo nada ha logrado salir adelante y hoy son ejemplos de superación que inspiran a quienes los conocemos.

Es obvio que la vida real es muy diferente a las historias de los personajes de las películas. En una creación cinematográfica todo ocurre en 1 hora con 45 minutos en promedio y en el caso de las grandes producciones en 2 horas y media. La realidad no tiene ediciones ni correcciones del director. No dura un par de horas sino toda una vida. ¿Sabe cuál es la gran diferencia? Que en la vida real usted mismo es el escritor, el director, el productor, el actor y el editor. Si algo no salió como esperaba simplemente empieza de nuevo y lo cambia. Usted es el protagonista de su propia historia. No se rinda. Siga luchando. No será fácil. Nadie dijo que lo fuera. Hay que esforzarse, caer una y mil veces para levantarse e intentarlo de nuevo. Se llora, se sufre y a veces sentimos que no vale la pena seguir soñando. Incluso, a veces nos vemos de frente con la muerte. Vaya si sé de que le estoy hablando. Déjeme decirle algo: “Pies al suelo y ojos al cielo”. Siga intentándolo, contra viento y marea, aunque todos le digan que no lo logrará, disfrute cerrando bocas con sus acciones, con sus logros, con sus éxitos.

Sea paciente y sepa que todo llega cuando debe de llegar. Ni antes ni después. Medio siglo de andar pululando sobre este planeta me lo ha confirmado. Así que hágame el favor y, hágaselo a usted mismo, levántese, luche, no se rinda y dentro de un par de décadas platicaremos de nuevo para que, con una gran sonrisa en su boca, me diga cara a cara: “Puchica Nelson, tenía razón. Lo hice”.

“Puchica Nelson, tenía razón. Lo hice”.
“Puchica Nelson, tenía razón. Lo hice”.
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